Si alguna vez te has preguntado ¿Quién inventó la almohada?, si estas preguntas no te dejan dormir por la noche, te invitamos a leer todo este interesantísimo artículo en el que resumiremos su historia y evolución.

 ¿Quién invento la almohada y en qué año se creó?

Alguna vez te has puesto a pensar, que este inventito que acomoda tu cabecita por las noches, tiene aproximadamente unos 7 mil años de existencia, y que además ha sido la prueba de la evolución del hombre, y de su proceso civilizatorio. Lee este artículo completo para que conozcan a fondo todas las vidas de la almohada.

Uno de los primeros registros históricos de la almohada se remonta a la civilización de Mesopotamia (la zona ubicada entre los ríos Tigris y Éufrates, en lo que actualmente se conoce como Irak). Aunque una de las primeras evidencias que se tienen sobre soportes para la cabeza al dormir datan del año 7000 a.C.

Existen otros registros de la existencia de almohadas en el Antiguo Egipto, en las tumbas de los faraones dónde se han encontrado restos arqueológicos de almohadas de madera con una hendidura centras para descansar la cabeza. Se tiene registros de almohadas de piedra utilizadas por los habitantes del pueblo llano.

Existía la creencia que aquellos fallecidos a los que se les colocaba la cabeza a cierta altura, tendrían una mejor vista del horizonte. Esto sumaba a la creencia mística de la cabeza como «el centro espiritual del cuerpo», haciendo de la almohada un objeto que permitía el cuidado del cuerpo.

La obra “Nuevos Misterios del Antiguo Egipto”, escrita por Cassandra Eason, habla exclusivamente sobre la importancia que se le ha dado en la historia de las civilizaciones a estos artefactos para la protección y contra males como el insomnio.

Mas allá de Egipto existen registros de mitos y leyendas en China, dónde se creía que aquellas elaboradas con materiales suaves «no lograban espantar los malos espíritus y que elaborarlos de esa manera drenaban la energía y salud de quienes los utilizaban».

Es por ello, que las almohadas comúnmente estaban hechas de materiales solidos, como maderas y cerámicas. Las personas de más alto rango en la sociedad, como emperadores, generales, etc; poseían almohadas hermosamente decoradas en cerámicas, piedras preciosas y jade.

en épocas más modernas, este tipo de almohada rígida fueron conocidas como “las almohadas del opio”, debido a que las casas Asiáticas de Opio, los consumidores acostumbraban a recostarse de lado en estas almohadas tan duras. y pese a su rigidez luego de un rato estas se sentían tan confortables como en una nube.

¿Son las almohadas modernas herencias Romanas?

Los griegos y los romanos, son los padres de las almohadas suaves y cómodas. Alejándose de las supersticiones fueron estas dos culturas quienes se enfocaron en tomar telas para hacer cojines y rellenarlas de materiales nobles como juncos o paja, los más ricos las rellenaban de plumas de pato y otras aves de caza.

En la edad media, se perdió el interés en este artefacto, y pasó a un segundo plano. En muchos casos, las personas no soportaban usarlas para descansar. Por ello, el uso de los «cojines» quedó restringido a las mujeres embarazadas.

Fue si no hasta la llegada del siglo XVI que estas se conocieron como almohadillas y su use se volvió ilimitado, aunque el relleno debía ser cambiado de manera constante por parásitos como las garrapatas, y otras alimañas.

¿Cómo se creó la almohada moderna?

Los cambios ocurridos durante la Revolución Industrial, y el desarrollo y encuentro con materiales artificiales y más económicos hizo posible que casi cualquiera pudiera hacer un cojín.

Existía la disponibilidad de cargar las almohadillas con más frecuencia y con cualquier material sensiblemente delicado que estuviera disponible.

Sin embargo, estas no sufrieron cambios más grandes si no hasta la llegada de la década de 1960 cuando los fabricantes crearon el relleno de poliéster, masificando no solo su producción si no también simplicando su fabricación y distribución.

El poliéster, permitió que éstas tuviesen una vida más larga y evitaban la deformidad por la descomposición de los materiales internos. Así como también, evitaba que se pudieran alojar algunos animales o parásitos en el interior del mismo.

En la actualidad las almohadas son rellenos de plumón habitual, al igual que una amplia gama de materiales artificiales. Existen tantos materiales como densidades, y esto ha llegado al espacio con el acolchado adaptable de la NASA, bolitas de poliestireno y geles refrescantes.

Debido a la búsqueda de sustentabilidad natural de la actualidad, algunas almohadas en el mercado vienen rellenas de materiales inocuos como: cuerpos de trigo sarraceno y cajas de lavanda seca.

3 cosas curiosas sobre las almohadas que no sabias.

Como verás no podemos decirte con un 1000% de seguridad quién inventó la almohada o el cojín, solo podemos demostrarte la evolución de su uso, y elaboración a lo largo de la historia.

A pesar de ello, hay muchas cosas que aún puede que aprendas sobre las almohadas que no están relacionadas con su invención si no con su uso e importancia en nuestras vidas.

1.     Las almohadas pueden prevenir la deformidad craneana

Cuando un bebé nace prematuro, podría presentar algo llamado creaneosinostosis  escafocefália posicional; lo que es igual a una deformidad craneana que ocurre por un inicio anticipado de presión sobre la cabeza.

Un estudio publicado por la Revista Chilena de Terapia Ocupacional indica que esta presión podría disminuir con el apoyo de una almohada de gel, pues además disminuiría la rigidez.

2.     ¿Por qué las almohadas pesan con el tiempo?

Alguna vez te has preguntado ¿Cuánto tiempo llevas usando la misma almohada? Pues aunque no lo creas, es posible que ahora su peso sea mayor que cuando comenzaste a usarla y lo que ocurre es que con el tiempo, la almohada podría llegar a acumular varias dosis de saliva, células de la piel, ácaros y sudor, lo cual terminaría por hacerla más pesada. Según estudios, ¡cerca de 10% más!

3.     Consultarlo con la almohada

Como sociedad le hemos dado mucha importancia a dormir y esperar a pensar con cabeza fría a esto le decimos “consultarlo con la almohada”.  Un estudio realizado en la Universidad de Tel Aviv (Israel) comparó la actividad cerebral de personas que tuvieron un sueño normal y otros que pasaron la noche sin dormir.

https://www.youtube.com/watch?v=UF3xItVUTdw