Si eres de los amantes de ese delicioso alimento que nos ofrecen las laboriosas abejas, te conviene entrar en este artículo y conoce con nosotros por qué la miel no caduca, y podemos disfrutar de ella en todo momento.

Por qué la miel no caduca ni tiene fecha de vencimiento

Ahora que está de moda la alimentación sana y ostentar un cuerpo fitness, la mayoría de las personas no sabe por qué la miel no caduca, siendo que esta representa un excelente aliado para quienes quieren mantener no solo su peso, sino también la buena salud a raya.

Para nadie es un secreto que este delicioso alimento en su estado natural, goza de una gran cantidad de propiedades que son altamente beneficiosas para las personas; y no estamos hablando solamente de los minerales y enzimas que favorecen satisfactoriamente la cicatrización de heridas, sino también de las múltiples vitaminas y antioxidantes propias de la miel.

Una de las razones por qué la miel no caduca, es debido a su composición, la cual puede variar según el tipo de plantas que haya recorrido la colonia de abejas; no obstante, esta no va tener un margen muy marcado, y por lo general estos suelen ser sus ingredientes

Agua: 17%

Maltosa: 7%

Glucosa: 31%

Fructosa: 38%

Otros azúcares: 1,5%

Sacarosa: 1,5%

Proteínas y aminoácidos: 1%

Ácidos orgánicos, vitaminas, y otros: 0,7%

Minerales: 0,2%

Esta compleja composición son las que permiten que este sea un alimento de prolongada conservación, debido a la imposibilidad de que ciertos microorganismos y otros patógenos puedan provocar su descomposición; y es por esta sencilla razón, por qué la miel no caduca.

¿Cómo se descompone la miel?

Si bien es cierto que la miel tiene una excelente composición que le permite conservarse por mucho tiempo, también hay elementos externos que pueden lograr que esta pierda sus propiedades y deje de ser apta para el consumo de las personas, y entre ellos te podemos mencionar los siguientes

Proliferación de microbios

Pese a que este es un alimento por excelencia por qué la miel no caduca, esta puede presentar bacterias, levaduras y moho; sin embargo, cuenta con una sorprendente capacidad de absorción de la humedad del medio ambiente, que le permite diluir eficazmente la concentración de azucares, esto quiere decir, que los microorganismos cuentan con excelentes condiciones, ya que pueden tener tanto agua, como mucho alimento.

Pero puedes perder cuidado, porque esto no sucede de manera natural, sino cuando dejamos abierto el tarro de miel, cuando lo almacenamos en un lugar con mucha humedad, o cuando no preservamos su contenido de la mejor manera; con tan solo tener cuidado de no incurrir en ello, puedes disfrutar de este alimento por mucho tiempo, por que la miel no caduca.

Compuesto complejo

En segundo lugar está el hidroximetilfurfural, un compuesto tóxico y de largo nombre que se puede generar por un aldehído que evoluciona cuando se produce la degeneración natural de la fructuosa, cuando esta está sometida a un ambiente caluroso. Este componente no solo estropea el sabor de la miel, sino que también la convierte en un producto no recomendable para su consumo, ya que propicia la pérdida de calidad de la miel.

Consérvala de la mejor manera

Ya conoces por qué la miel no caduca, y cómo puedes estropearla si no tienes el cuidado necesario, por esta razón te vamos a enseñar cómo conservarla, para que puedas preservarla en óptimas condiciones por mucho tiempo.

Lo primero que debes conocer, es que hay diferentes tipos de miel, y  tomando en cuenta esta premisa, su cuidado y conservación varía considerablemente

 Miel cristalizada

 Esta miel cristalizada o sólida, no soporta temperaturas superiores a los veinte grados, es necesario que tengas esto presente, porque ello podría colapsar su estructura y perder la calidad de la misma: por ello se recomienda almacenarla en una bodega similar a la que usas para almacenar tus vinos, pero teniendo en cuenta que su contenedor debe estar sellado por completo, y que el medio ambiente no sea demasiado húmedo.

 Miel líquida

Este tipo de miel a diferencia de la anterior, puede tolerar temperaturas más altas, precisamente para evitar que se cristalice y conserve sus propiedades por mucho más tiempo; debes tener presente de igual manera, evitar la humedad, y en especial el calor extremo. 

En líneas generales, el principal factor  por que la miel caduca es sin lugar a dudas la humedad, por tal motivo se recomienda guardar los tarros en el armario, y protegerlo de la luz directa, ya que a pesar de ser un fantástico alimento, estos cambios pueden producir cambios considerables en él, como pasar del estado líquido a sólido, su color y apariencia, y en el peor de los casos, su delicioso sabor. 

 Una medida de conservación que debes tener en cuenta, es que por ningún motivo debes congelar la miel; principalmente porque sus vitaminas y enzimas no requieren de ello, más contrariamente ayudan a su conservación,  sino porque como ya te hemos mencionado antes, el exceso de humedad puede alterar las virtudes de la miel, y con ello la garantía de un alimento en óptimas condiciones. 

Datos curiosos

 Tal y como te comentamos al inicio de este post, la miel goza de elevadas propiedades conservantes, por los que en la antigüedad. se empleaba este alimento para transportar mercancía a través de largas distancias, para que no se estropearan con el viaje. De esta manera se empleó en la conservación de muchos alimentos, y también de cadáveres célebres. 

Este fue el caso de Alejandro Magno, cuyo cadáver fue cubierto en su totalidad con miel, para evitar que éste se descompusiera durante el traslado de Babilonia a Alejandría.  

Gracias a la concentración de azucares de la miel, esto le da la capacidad de absorber el agua del interior de los productos, y por esta razón este alimento también se emplea en los bien conocidos pasteles árabes, con la finalidad de mantenerlos frescos por mucho más tiempo.

Ahora que sabes por qué la miel no caduca y cómo almacenarla de la manera adecuada para no estropearla, solo te resta poner en práctica lo aprendido hasta aquí, y disfrutar un poco más de este delicioso alimento.